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El inicio del ejercicio es un momento especialmente adecuado para revisar cómo se están tramitando y fiscalizando los contratos menores en el Ayuntamiento. Con el cierre del año anterior todavía reciente y antes de que el volumen de expedientes vuelva a aumentar, dedicar un tiempo a revisar criterios y documentación permite prevenir incidencias que suelen aparecer cuando el ejercicio ya está avanzado y el margen de maniobra es menor.

Por qué revisar la fiscalización del contrato menor al inicio del ejercicio

La fiscalización del contrato menor no se limita a comprobar el importe. Es importante que el expediente esté bien construido desde el inicio, con una justificación clara de la necesidad, un objeto correctamente definido y el respeto a los límites económicos y temporales. Estos aspectos, aunque conocidos, siguen siendo una fuente habitual de reparos cuando no están suficientemente motivados o se resuelven de forma genérica.

Uno de los primeros puntos a revisar es la justificación de la necesidad. Debe quedar claro por qué se contrata, qué se pretende resolver y por qué la solución elegida es adecuada, especialmente en contratos recurrentes. Fijar criterios comunes al inicio del ejercicio ayuda a mejorar la calidad de los expedientes y facilita la labor de fiscalización.

Control de los límites económicos

También conviene revisar la definición del objeto del contrato. Un objeto impreciso o excesivamente amplio puede generar problemas en la tramitación y en la ejecución. Definir con claridad qué se contrata y con qué alcance permite comprobar con mayor facilidad que se cumplen los requisitos del contrato menor y que no existe una fragmentación indebida.

La revisión de los límites económicos y de la posible acumulación de contratos con el mismo objeto y proveedor es otra cuestión clave. Esta comprobación resulta mucho más sencilla cuando existe una planificación previa y una trazabilidad clara desde el inicio del año.

Por último, el comienzo del ejercicio es un buen momento para revisar los modelos de informe, la documentación exigida y los circuitos de fiscalización. Ajustar plantillas y unificar criterios contribuye a una tramitación más ordenada y a una mayor seguridad jurídica.

En definitiva, revisar la fiscalización del contrato menor al inicio del ejercicio permite trabajar con mayor claridad, reducir riesgos y facilitar una gestión más coherente de la contratación municipal durante todo el año.

Técnico municipal revisa documentación administrativa y expedientes de contratación menor en un despacho del ayuntamiento.

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