Detrás de cada decisión también hay efectos sobre el empleo, el entorno económico, la sostenibilidad y la forma en que se gestionan los recursos públicos. Por eso, especialmente en ayuntamientos pequeños y medianos, cada contratación puede generar un impacto más amplio en el municipio.
La contratación pública permite incorporar criterios sociales y medioambientales cuando están vinculados al objeto del contrato y se formulan de forma adecuada. Esto ayuda a que las entidades locales no valoren únicamente el precio, sino también aspectos relacionados con el interés general, la accesibilidad, la inclusión o el uso responsable de los recursos.
Una compra municipal puede contribuir a cinco objetivos relevantes
- Impulsar el empleo inclusivo: facilitando la participación de Centros Especiales de Empleo y entidades que generan oportunidades laborales para personas con discapacidad, también en el medio rural.
- Reforzar el tejido económico del entorno: mediante procedimientos claros, proporcionados y accesibles para distintos proveedores.
- Mejorar la sostenibilidad: incorporando criterios relacionados con la eficiencia energética, la reducción de residuos, la reutilización de materiales o el consumo responsable.
- Reforzar la imagen institucional: una contratación coherente con criterios sociales y ambientales transmite una gestión más alineada con el interés general.
- Dar coherencia a las políticas municipales: trasladando a la gestión diaria los objetivos en materia de igualdad, accesibilidad, inclusión o sostenibilidad.
Antes de iniciar una contratación, puede ser útil plantearse algunas preguntas:
- ¿Esta compra puede generar valor social?
- ¿Permite incorporar criterios de accesibilidad?
- ¿Favorece la inclusión laboral?
- ¿Es coherente con los objetivos municipales?
Desde MiAyto, iniciativa de CETEO, Empresa Social de ASPAYM Castilla y León, se facilita a los ayuntamientos el acceso a servicios y suministros con valor social mediante contrato menor, contribuyendo a una gestión más útil, responsable y alineada con las necesidades reales de la administración local.




