Accesibilidad en Navidad: pequeñas decisiones con gran impacto comunitario
En muchos municipios, la Navidad es uno de los momentos del año con más actividad en la calle, en los edificios municipales y en los espacios culturales, y a veces se da por hecho que todas las personas del pueblo podrán disfrutar de lo que se organiza sin problema. Pero una Navidad accesible va mucho más allá de rampas o señalizaciones puntuales: significa pensar desde el principio en las personas mayores, en quienes tienen discapacidad física, sensorial o intelectual, en familias con niñas y niños con necesidades de apoyo, y también en quienes simplemente se mueven menos por miedo a caerse, a perderse o a no saber cómo participar.
La accesibilidad no se añade al final: se diseña desde el inicio.
Para un técnico municipal, la accesibilidad en Navidad no es un “extra”, sino una condición básica del diseño de la programación. Esto implica revisar los espacios donde se celebran los actos, valorar si existen itinerarios accesibles para llegar, comprobar que los accesos son utilizables por personas con movilidad reducida y cuidar detalles que muchas veces pasan desapercibidos: iluminación que no deslumbre, evitar zonas de sombra, garantizar que las personas puedan sentarse, no obligar a permanecer de pie demasiado tiempo o gestionar las colas de forma ordenada.
Son pequeños ajustes que marcan la diferencia entre una actividad que todo el mundo disfruta y una que excluye sin querer a parte del municipio. La normativa de accesibilidad ya obliga a avanzar en esta línea…
Informar bien también es accesibilidad
La accesibilidad comunicativa es igual de importante. Informar con tiempo suficiente, explicar claramente horarios, lugares y condiciones de participación y utilizar un lenguaje sencillo tanto en carteles como en la web municipal ayuda a que más personas sepan qué se ofrece y se animen a participar. Siempre dentro de las posibilidades reales de cada municipio, puede ser útil incorporar apoyos puntuales como intérpretes de lengua de signos en actos institucionales importantes o materiales adaptados que faciliten la comprensión.
Coordinación interna para una Navidad sin barreras
La coordinación dentro del Ayuntamiento es clave. Cuando áreas como cultura, festejos, servicios sociales, juventud o participación ciudadana comparten información y criterios básicos de accesibilidad, la programación navideña tiene una mirada más global y coherente. Si no, se corre el riesgo de que unos actos sí sean accesibles y otros no. Además, escuchar a entidades locales, asociaciones vecinales o colectivos que trabajan con personas con discapacidad ayuda a detectar barreras que desde una oficina, por mucho que se quiera, a veces no se identifican.
Una programación navideña más accesible y coherente con las necesidades del municipio
Apostar por una Navidad accesible es decirle al municipio, con hechos, que todas las personas cuentan. No se trata de conseguir la perfección en un solo año, sino de avanzar poco a poco, incorporando mejoras edición tras edición y ajustando lo que no funciona. Este enfoque, basado en la escucha y la mejora continua, fortalece la confianza de la ciudadanía y convierte las fiestas en un espacio realmente común, donde nadie se queda fuera por cuestión de accesibilidad.
Para seguir avanzando en una programación navideña realmente inclusiva, puedes consultar la solución de MiAyto sobre accesibilidad y ortopedia en espacios públicos.




